Resumen del seminario Longevidad en una perspectiva evolutiva. El arte de prolongar la vida humana. Parte 1
 
Autor: Alvaro Daschner


El seminario ha sido una continuación de seminarios MedEvo, habiéndose tratado previamente en varias ocasiones el envejecimiento y las enfermedades inflamatorias crónicas con perspectiva evolutiva.

Cristina Bernis Carro comenzó con su presentación “Aspectos evolutivos de la longevidad”, enfatizando que Homo sapiens es una especie moderna, longeva y bio-cultural y que en especial en aspectos de longevidad las ciencias biológicas están proponiendo cada vez más que la selección natural no es el eje principal del cambio evolutivo, y que el (evolutivamente) rápido crecimiento del cerebro humano ha condicionado mucho las posibles modificaciones de la historia de la vida (ecología evolutiva) en cuanto a la distribución de energía para las funciones vitales. Insistió en mantener los procesos biológicos, tal como el envejecimiento, en su naturaleza biológica y tener mucha prudencia si se intenta medicalizar el proceso.

Marta Miret versó con el título “Emociones, soledad y longevidad” sobre estudios propios y ajenos. Tras poner algunos ejemplos de metodología en este tipo de investigación y sobre todo sus dificultades, nos mostró como aspectos de satisfacción en la vida no solo estaban correlacionados con hábitos más saludables en cuanto a ejercicio y alimentación, sino como finalmente estaban asociados con la mortalidad o la longevidad, sobre las dificultades metodológicas para el estudio de las mismas. Asimismo, señaló que la soledad, aun siendo una sensación subjetiva, es un factor de riesgo para la mortalidad de hombres y mujeres.

Alvaro Daschner tomó el testigo de propuestas previas para comenzar ilustrando algunos ejemplos de hallazgos en investigación bio-médica que parecen prometer posibles complementos, fármacos o probióticos para evitar, posponer las enfermedades y/o aumentar la longevidad individual. Después opuso a esta vertiente investigación un libro de Wilhelm Friedrich Hufeland escrito a finales del siglo XVIII con el título “Macrobiótica o el arte de prolongar la vida”, en el que el médico autor explica pormenorizadamente aquellos factores que acortan o alargan la vida. Una interpretación de sus resultados sorprende en cuanto a que hoy en día existen explicaciones mecanísticas para casi todos, así como estudios epidemiológicos y experimentales que apoyan la idea de lo que hoy consideramos “factores de riesgo”, “factores de protección” o en su conjunto “estilo de vida”.

Los debates versaron sobre las dificultades de estudiar los aspectos más personales y psicológicos como factores facilitadores o inhibidores de enfermedad y la necesidad de ordenar todos estos factores modificadores de longevidad en una escala de relevancia. Se propusieron ideas para integrar más temáticas en futuros seminarios sobre la temática, tales como la carga genética asociada a la longevidad, el papel hereditario en general, los factores: sueño, descanso, estrés, etc. Asimismo, quedó patente un debate no solo bio-médico, sino también ético del intento de medicalizar en exceso los aspectos biológicos. .