Longevidad en una perspectiva evolutiva. El arte de prolongar la vida humana. Parte 1
Coordinador:
Alvaro Daschner, Servicio de Alergia, Instituto de Investigación Sanitaria- Hospital Universitario de la Princesa, Madrid.

Desde la antigüedad el ser humano ha anhelado la vida eterna, una vida larga o una vida sin enfermedad. Mientras que la Medicina ha surgido como método y arte para ayudar al enfermo en situaciones concretas, el estudio de aquellos factores y el modo de vida que llevan a una vida libre de enfermedades parece haberse quedado en un plano diferente. Hasta bastante recientemente las enfermedades que acechaban a los humanos eran las infecciosas y las deficiencias nutricionales. Desde hace aproximadamente medio siglo es la epidemia de las enfermedades inflamatorias crónicas, la que limita la longevidad. En seminarios previos habíamos abordado los factores antropogénicos como candidatos de estar asociados con enfermedad cuando el ser humano no ha tenido tiempo suficiente para adaptarse. El estudio de los factores de riesgo parece haber eclipsado al de los factores de protección. Esto se debe probablemente al estudio de enfermedades concretas y nuestra forma de pensar. Ya que la longevidad (extrema) se asociaría a una ausencia de enfermedad relevante, el estudio de la misma ofrece una oportunidad para determinar factores de protección.

Con la aparición de una medicina preventiva se enfatiza la lucha contra los factores de riesgo (agentes tóxicos, sedentarismo, determinadas pautas de alimentación, etc.) para determinados grupos de enfermedades, lo que repercute en una mejoría de la esperanza de vida a nivel poblacional. Desde los primeros tiempos el ser humano intuye de los efectos moduladores del descanso, de las emociones, del entorno y varios otros factores, para los que se están buscando explicaciones científicas, más allá de las ya conocidas recomendaciones dietéticas o del ejercicio. Muchos de ellos se sintetizan en conceptos como el “estrés”. En búsqueda de evidencia científica y modelos explicativos sería aconsejable disponer de la información de la relevancia real de cada uno de esos factores de protección o de riesgo en la vida de cada individuo para conseguir una vida sin enfermedad.

Preguntas iniciales que nos podríamos plantear en este seminario son: ¿Cómo de realista es un “envejecimiento exitoso”, una larga vida sin enfermedad y qué puede hacer cada individuo? ¿Qué factores ambientales o personales son modificables a nivel individual? ¿Qué relación hay entre enfermedad y longevidad? ¿Se asocia la longevidad necesariamente a ausencia de enfermedad? En esta ocasión se deja intencionadamente abierta la edición de una segunda parte de este seminario a planificar para el siguiente ciclo de seminarios. Los coordinadores con ayuda de los asistentes interesados escogerán entonces aquellas temáticas sobre las que se versará en la parte 2 (a planificar para el año 2020).



Presentaciones durante el seminario:


Marta Miret García: Emociones, soledad y longevidad

Alvaro Daschner: Christoph Wilhelm Hufeland y otras propuestas para adquirir la longevidad

Cristina Bernis Carro: Aspectos evolutivos de la longevidad
 


 
 
 
 
 
 
 
 
Fecha:
 
1. octubre 2019,
16- 19h
 
Aula de docencia,
1ª planta,
Hospital Universitario de la Princesa