Resumen del seminario Envejecimiento en una perspectiva evolutiva
 
Autores: José-Luis Gómez Pérez & Maria-José Trujillo Tiebas


Este seminario se planteó desde dos perspectivas complementarias sobre el envejecimiento. En la primera y más general, Mónica de la Fuente trabajó un enfoque en el que se daba res-puesta a las siguientes preguntas: ¿Cómo se produce?, ¿Dónde se produce? Y ¿Por qué se produce? Entendiendo que la hipótesis que respondiera a estas preguntas debería de cumplir también el ser universal,  intrínseca, progresiva y deletérea.

El envejecimiento se definió como un proceso biológico que afecta a todos los individuos pluri-celulares y con reproducción sexual.

La hipótesis propuesta es la denominada Oxi-inflamm-aging. En la que el cómo se responde con la oxidación (generación de radicales libres). El donde se ha visto que comienza en las mitocondrias y el por qué viene determinado por la idea de tener una buena actividad reproductiva en la edad adulta. La oxidación produce una elevada cantidad de energía, generando también radicales libres (oxidantes). Así mismo, se generan antioxidantes para mantener un equilibrio. Con los años generamos más oxidantes y menos antioxidantes. Esto nos lleva al estrés oxidativo.

El hecho de que los sistemas nervioso, endocrino e inmunitario estén íntimamente relacionados y que su buen funcionamiento produzca la homeostasis (o mejor llamada homeocinesis) es lo que lleva al individuo a un estado saludable. 

En la homeostasis intervienen los genes (25%) y el medio ambiente o estilo de vida (75%). Para alcanzar una longevidad saludable debemos basarnos en cuatro pilares: una adecuada actividad física y mental, evitar hábitos nocivos, una nutrición adecuada y buena actitud ante la vida.

En el segundo aspecto, Pedro Esbrit nos habló del envejecimiento reflejado en el tejido óseo. Desarrollando los diferentes factores, tanto endógenos (susceptibilidad genética, pico de masa ósea, hormonas) como exógenos (dieta, sedentarismo, determinados hábitos sociales), que contribuyen al deterioro óseo (osteoporosis  involutiva) con la edad en ambos sexos. 

A lo largo de la vida es inexorable la fragilidad ósea, pero existen posibilidades de retrasar o disminuirla. Un incremento del 10% en el pico de masa ósea puede retrasar el desarrollo de osteoporosis hasta 13 años.

Con los años aumenta el estrés oxidativo, antes mencionado, el cuan aumenta la acción de los osteoclastos, células que destruyen el hueso, y se produce una paulatina pérdida de los progenitores de los osteoblastos (generan hueso), lo que provoca un desequilibrio y el envejecimiento del hueso.