El último seminario de Medicina Evolucionista de este año 2012 versó sobre un tema vigente en la actualidad por la preocupación que genera en nuestra sociedad española actual: la Talla Baja.

Se habló y se discutió abiertamente sobre el concepto actual de talla "normal" tratando de encuadrar desde la visión clínica lo que en realidad supone presentar una talla baja y sus consecuencias en el individuo.

El ser humano bien alimentado y en un estado de salud favorable presenta unos límites de talla marcados por su base genética con una velocidad de crecimiento exponencial desde el nacimiento hasta la pubertad.

La longitud del fémur se considera una medida de bienestar independientemente de si nos movemos desde las poblaciones que presentan tallas más bajas hasta las que presentan tallas mas elevadas.

La talla de los individuos encuadrados como talla baja va desde los rangos más extremos patológicos, donde se contemplan los enanismos, todos ellos de base genética  y con cuadros clínicos claramente definidos hasta la talla baja idiopática, en donde no se conocen a ciencia cierta los factores que subyacen a esta situación.

Actualmente, el cuadro clínico de talla baja, lejos de entenderlo como una mera cuestión estética y si verdaderamente hay condicionantes que comprometan la salud física y/o mental del individuo, se debe manejar adecuadamente por el especialista y hacer una terapia intervencionista con hormona del crecimiento si el caso así lo requiere.

Para ello, el experto valora la situación de forma conjunta analizando la talla diana del individuo en función de la talla de sus padres, realizando un exhaustivo control endocrinológico y descartando otra patologías de base como la celiaquía, así mismo y si es necesario se debe descartar un enanismo psicosocial con el estudio psicológico pertinente.

Por tanto la talla debe ser valorada teniendo en cuenta el contexto familiar y étnico del propio individuo, el entorno social, en el que influye su alimentación y finalmente desde el entorno clínico.

El análisis con una doble vertiente: antropológica (física y cultural) y clínica, hizo plantear el tema seleccionado para este seminario desde una perspectiva en donde al individuo/paciente se le debe valorar, como al ser humano que es, dentro de su contexto.

Agradecemos la intervención de los expertos profesionales que allí participaron y nos hicieron reflexionar sobre un tema que preocupa, a veces en exceso, a la sociedad actual por la dispersión del enfoque que se le ha dado en muchas ocasiones.