Hacia un modelo evolutivo de las enfermedades alérgicas
En la Jornada Inaugural de Medicina Evolucionista en 2009 se propusieron varias hipótesis evolutivas de las enfermedades alérgicas. La hipótesis de la “higiene” en sus constantes actualizaciones de concepto intenta dar explicación al carácter epidémico de las enfermedades alérgicas. Uno de los pilares de la Medicina Evolucionista trata aquí el desajuste entre el diseño evolutivo de nuestra especie con el entorno antropogénico rápidamente cambiante.

En otra perspectiva se intenta aclarar la susceptibilidad del ser humano a reaccionar a antígenos ambientales con una respuesta inmunológica Th2 que conlleva a la producción de la IgE específica. Estudios recientes sobre el papel biológico y potencialmente protector de la IgE no solo frente a parásitos, si no igualmente a artrópodos, venenos y toxinas desafían la definición aceptada de alergia como reacción de hipersensibilidad a “antígenos generalmente inocuos”. Varios estudios experimentales han rescatado la hipótesis de la toxina de M. Profet, quedada en el olvido previamente, y que postula la reacción alérgica como mecanismo de defensa ante toxinas. La combinación del modelo inmunológico “del peligro” con la hipótesis de las toxinas para las alergias conlleva a sospechar que la respuesta alérgica podría haberse desarrollado con un valor adaptativo. En este caso los alérgenos podrían ser dianas indirectas para proteger de otros agentes potencialmente nocivos.

Los últimos tiempos han aportado una gran cantidad de datos moleculares sobre alérgenos. Con las herramientas bioinformáticas disponibles, la aplicación de la teoría evolutiva, se podría usar para prevenir alergias, estimar reactividades cruzadas, diseñar inmunoterapia específica o incluso estimar el riesgo alergénico de nuevos alimentos.