Exceso de peso: adaptación y ventajas
La conducta de comer está regulada por complejos circuitos cerebrales que están igualmente implicados tanto en el funcionamiento cognitivo como en la regulación emocional. De ahí que la ingesta de determinados aimentos emerja cual piedra filosofal para afrontrar diversas situaciones vitales.

Pero este mecanismo conlleva sus trade offs. El exceso de peso, y específicamente el incremento de los depósitos grasos, constituyen la urdimbre fisiopatológica de un listado de enfermedades que impactan en todos los órganos y sistemas e implican una mayor morbimortalidad.

Sin embargo, más allá de el enfoque clásico de la obesidad como condición morbosa, es posible y deseable su estudio desde el componente adaptativo y probablemente ventajoso frente a los innumerables factores antropogénicos contemporáneos que condicionan la efectividad de los patrones de experiencia biológica y socioculturales previos.