Resumen del capítulo


El sedentarismo como enfermedad carencial del ser humano moderno

Álvaro Otero Campos & Sari M. Arponen


Desde el momento en que la actividad física, como rutina diaria del ser humano, deja de ser una “necesidad” y se convierte en una “mera elección” tiene lugar un punto de inflexión de especial relevancia para nuestras vidas y, en particular, para nuestra salud.

La necesidad obliga, y más aún cuando lo que está en juego es la vida. Los cazadores recolectores se movían porque la comida constituía un bien escaso.

La abundancia y fácil acceso a la comida determina que el movimiento no constituya, hoy en día, una necesidad, sino una mera opción del ser humano, por naturaleza perezoso.

¿Podemos, en realidad, advertir una correspondencia entre la inactividad física y la proliferación de las enfermedades crónicas del siglo XXI, como la obesidad, la diabetes tipo 2, el hipotiroidismo, las enfermedades cardiovasculares o incluso el cáncer?

Numerosas evidencias y estudios parece que confirman la referida correspondencia, al igual que sugieren que la mejor medicina para afrontar aquellas enfermedades pasa por “reprogramar” nuestro organismo para que, al igual que aquellos cazadores recolectores, el movimiento constituya un hábito diario, como si de una necesidad vital se tratase. Los beneficios asociados a este cambio resultan abrumadores.

El presente artículo nos ofrece información detallada y pautas para convencernos de la necesidad de acometer con urgencia este cambio y así optar por una vida más saludable y duradera.