Resumen del capítulo







Dimorfismo sexual en la percepción del dolor

Eduardo Sánchez Pérez & Guillermo Rodríguez Bernal


En los últimos años hemos asistido a una eclosión exponencial de los trabajos sobre la diferente percepción del dolor en hombres y en mujeres. No sólo la prevalencia de la patología clínica dolorosa es distinta según el sexo, también los mecanismos neurales de las vías dolorosas son diferentes. Los aspectos psicosociales que rodean a la percepción dolorosa también varían, desde la reacción ante un examinador del sexo opuesto a las estrategias que empleamos hombres y mujeres para superar el dolor.

Todas estas diferencias sexuales parecen motivadas en su mayor parte por las hormonas sexuales. Por último, el dimorfismo sexual en la percepción del dolor podría tener una explicación evolucionista, dado que los dos grandes tipos de dolor (somático versus visceral) podrían haber cumplido funciones diferentes según el sexo durante la evolución de la humanidad hasta nuestros días.