Resumen del capítulo






libro IV

¿Es La hiperactividad una enfermedad moderna?

Clara I Gómez-Sánchez


El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es uno de los desórdenes más frecuentes en la infancia con una prevalencia a nivel mundial del 7% en niños, persistiendo en al menos el 50% de los casos hasta la edad adulta Esta enfermedad está caracterizada por una falta de atención, excesiva actividad motora e impulsividad. Como consecuencia de dichos síntomas, los pacientes tienen mayor riesgo de fracaso escolar, problemas sociales y desempleo. Se considera que el TDAH es un trastorno complejo causado por la acción combinada de variantes polimórficas de varios genes con efecto menor, así como a la acción de efectos ambientales, todo ello confiriendo una susceptibilidad a padecer el trastorno.

Existen evidencias científicas de que el TDAH tiene un origen evolutivo y una de ellas se ve reflejada en una variante polimórfica del gen DRD4 asociada con comportamientos hiperactivos que buscan la novedad y el riesgo. Estos rasgos podrían haber sido seleccionados en épocas pasadas de escasez de recursos o ambientes cambiantes lo que explicaría su alta prevalencia en la población. Se ha demostrado que en la sociedad actual los comportamientos hiperactivos también pueden conferir una ventaja en ambientes creativos o que requieren respuestas rápidas.

Por lo tanto, el contexto ecológico y social en el que nos encontramos juega un papel fundamental en la determinación de los rasgos que se consideran beneficiosos o perjudiciales a nivel poblacional.