Resumen del capítulo







Entendiendo la Evolución

Ingrid Grueso


En el Volumen I de “Medicina Evolucionista: Aportes Pluridisciplinares”, encontramos el término “Selección Natural” en 16 ocasiones, sin tener en cuenta el glosario. No es de extrañar que esto ocurra, tratándose de una monografía sobre Medicina EVOLUCIONISTA. No obstante, en cuantiosas ocasiones durante los Seminarios y las Jornadas de Medicina Evolucionista, se ha observado la utilización equívoca por parte de los asistentes de términos relacionados con la evolución biológica, como por ejemplo “Selección Natural”.
Existe una cierta confusión generalizada sobre lo que es la Evolución, que afecta incluso a muchos académicos y personas con una amplia formación superior, a veces incluso científica. Por ejemplo, en el colectivo de los médicos, componente esencial e imprescindible en los encuentros de Medicina Evolucionista, muchos no han recibido la intensísima instrucción en cuestiones de evolución de la que hemos gozado los biólogos. Este factor, junto a la mala interpretación generalizada de muchos de los aspectos de la evolución, hace que, en algunas ocasiones, exista el riesgo de llegar a conclusiones poco acertadas o de justificar procesos de forma inexacta. No se puede culpar a nadie por ello, pues es el resultado de muchos años de colegio e instituto, de tertulias familiares, de radio y televisión… Hay ciertos errores tan infiltrados en nuestra sociedad, que resulta casi inevitable caer en ellos, por mucha formación que uno tenga. Sin embargo, es labor de todos tratar de corregir estos fallos, pues si no se entienden los conceptos básicos relacionados con la Evolución, difícilmente se podrá dilucidar el componente evolutivo que, idealmente, habría de tenerse en cuenta en la práctica de la medicina.
Es imposible explicar la Teoría de la Evolución, y mucho más resolver todas las dudas a su respecto, en un capítulo de una monografía. Pero podemos intentar mostrar unos conceptos básicos para evitar que cometamos ciertos errores en el futuro.
Al que posea limitados conocimientos sobre evolución, tal vez este capítulo le resulte ilustrativo y le ayude a entender ciertos conceptos que emergerán a lo largo de la monografía. Al que esté excelentemente preparado en materia de evolución, tal vez le interese continuar la lectura y, quién sabe, quizás corregir a la autora, o sencillamente revisar aquello que ya sabe con ese lápiz rojo mental que sólo aparece si uno aplica la crítica.